Friday, October 20th

¿Qué es la enfermedad periodontal?

La enfermedad periodontal es una patología crónica, que cursa en brotes con una sintomatología mínima (a veces, totalmente asintomática) y conduce a la pérdida de soporte periodontal de los dientes, es decir, del hueso en el que éstos se sujetan y de las encías).

La enfermedad periodontal está causada por la placa bacteriana, que es el conjunto de bacterias presentes en la superficie de los dientes y de las encías. De ahí la importancia fundamental de la higiene oral personal, dirigida a eliminar la placa bacteriana que continuamente se forma y deposita sobre los dientes.

Existe una cierta predisposición genética, aparentemente hereditaria, de padecimiento de la periodontitis. Por eso, las medidas higiénicas particulares dirigidas a eliminar la placa bacteriana no suelen ser suficientes y se requiera el concurso periódico del dentista para corregir esos defectos inevitables en la higiene oral personal, mediante un tratamiento de mantenimiento, de periodicidad variable (generalmente, cada 2 a 6 meses, según los casos).

Factores de riesgo

- El mal control de placa: sin una correcta técnica de cepillado que elimine los depósitos bacterianos de dientes y encías, el control de la periodontitis no es posible.

- El tabaco es un conocido factor agravante de la enfermedad periodontal, por lo que el fumar conlleva una respuesta peor a los tratamientos, y un mayor riesgo de agravamiento de su evolución normal y de reactivación de la enfermedad.

Cronicidad de la enfermedad

Por todo lo dicho, la enfermedad periodontal no cura (salvo raras excepciones), aunque en la gran mayoría de los casos puede mantenerse detenida mediante tratamiento odontológico si existe una buena cooperación del paciente en el mantenimiento de una buen higiene oral.

Expectativas terapéuticas

El tratamiento de la enfermedad periodontal es fundamentalmente domiciliario , por medio de una exquisita higiene oral: cepillado, uso de seda dental y, en ocasiones, manejo de colutorios. Sin embargo, en las fases activas de la enfermedad estos procedimientos no surten efecto sin la previa intervención del dentista.

-Eliminar los irritantes que retienen la placa bacteriana, como desbordamientos (salientes) de obturaciones («empastes») y coronas («fundas»), que deben ser corregidos.El papel del dentista consiste en preparar la boca para que Vd. pueda limpiarla adecuadamente; a saber:

- Eliminar los depósitos de placa bacteriana y de cálculo («sarro» o «tártaro») supra y subgingivales (es decir, situados por encima y por debajo del borde de la encía, respectivamente), mediante un procedimiento de descontaminación periodontal denominado profilaxis dental o «detartrage.

- Alisar las raíces (la llamada fase básica ) para reducir la tendencia a acumular placa y cálculo.

- Cuando las medidas anteriores no son suficientes, realizar algunas correcciones quirúrgicas de defectos.

- Desgraciadamente, a veces no existe más posible tratamiento que la extracción de uno más dientes, para evitar la propagación de la enfermedad o eliminar la sintomatología de dientes muy afectados.

- Además, para poder controlar y frenar la evolución de la enfermedad periodontal es imprescindible, aparte de una cuidadosa higiene oral personal, la realización de periódicas visitas de control y mantenimiento al dentista , consistentes en profilaxis (limpiezas) y ocasionales raspados de las irregularidades que los depósitos microbianos provocan en las superficies de las raíces.